Alejandro Toledo seguirá detenido en Estados Unidos por peligro de intento de fuga
Juez considera que existe peligro de fuga porque le encontraron una maleta con fuerte suma de dinero al momento de su detenciónAlejandro Toledo seguirá detenido en Estados Unidos por peligro de intento de fuga
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19 de Julio del 2019 - 15:28 » Textos: Redacción Multimedia
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Hoy se realizó la audiencia de fianza contra el expresidente Alejandro Toledo. Sin embargo, la Corte del Distrito del Norte de California de Estados Unidos ordenó que el exmandatario siga detenido mientras termina su proceso de extradición por el caso Odebrecht. Como se recuerda, Alejandro Toledo fue detenido en su vivienda de San Francisco, el último martes.
Sin cámaras fotográficas
La
seguridad y protocolo de justicia de Estados Unidos impide que ingresen
cámaras fotográficas o de video a las audiencias, por lo que muchas
personas de las prensa se quedaron afuera. Sin embargo, dibujos
realizados muestran cómo fue la audiencia de fianza del exmandatario.
Los dibujos revelan que Alejandro Toledo está con un uniforme rojo, el cual es usado para detenidos de alta peligrosidad.
Motivos para que siga detenido
Durante la audiencia, el juez Thomas S. Hixson decidió que el exmandatario siga detenido, esto debido a un peligro de fuga, cuya intención se muestra por el hallazgo de una maleta con 40 mil dólares al momento de su detención.
Entre
otros de las causas para que se ordenara su permanencia en el
reclusorio figuran: no hay especificación sobre su trabajo en Estados
Unidos y no existe información sobre su hija. Así como porque Toledo
Manrique ha tenido muchos viajes fuera del Perú y tiene muchos contactos
políticos tanto en Brasil como en Israel.
Asimismo, la fiscal federal LaPunzina, expresó que "(Alejandro) Toledo no ha probado que cumple con las condiciones especiales para salir bajo fianza.
Es un fugitivo con riesgo de fuga, y debe seguir detenido. No ha
viajado en estos años justamente por el temor a la orden de arresto en
su contra", fue lo que dijo durante la audiencia y lo reveló la periodista Liliana Michelena a través de Twitter.
Toledo sin abogado
El abogado Joseph P. Russoniello quien estuvo presente en la audiencia de este viernes, decidió que no continuará defendiendo al exjefe de Estado,
por ello, otro letrado de oficio asumirá su defensa. Sin embargo, el
fiscal y coordinador del equipo especial Lava Jato, Rafael Vela indicó
que el exmandatario deberá demostrar que no tiene la solvencia económica
para que la justicia le asigne una abogado de oficio.
Las
autoridades judiciales programaron una audiencia para el próximo 26 de
julio para que se decida en cuál prisión será recluido.
Alejandro Toledo seguirá detenido en una cárcel de Estados Unidos
La defensa de Toledo propuso pagar un millón de dólares como fianza, pero pedido fue negado por el juez Thomas S. Hixson
Alejandro Toledo continuará en prisión.
[ACTUALIZACIÓN]
El juez Thomas S. Hixson, de la Corte Federal de San Francisco, negó el pedido de la defensa de Alejandro Toledo para salir en libertad bajo fianza, y enfrentar el proceso de extradición libre.
De esta manera, el ex presidente continuará en una prisión de Estados Unidos, luego de que el magistrado mostrara su preocupación por el riesgo de fuga de Toledo Manrique.
“Voy a negar la reconsideración, porque Toledo no ha demostrado que
no hay riesgo de fuga”, dijo el juez Thomas S. Hixson durante la
audiencia, según informó nuestro reportero Gino Tassara,
enviado especial de América Noticias.
Durante la audiencia, el exmandatario se encontraba desorbitado,
canoso y demacrado. Toledo Manrique seguirá preso en la cárcel de Santa
Rita bajo estrictas medidas de seguridad, hasta que se defina bajo qué
régimen permanecerá detenido.
El juez estadounidense programó una nueva audiencia para el 17 de octubre, pero para evaluar su estado de salud.
Al finalizar la audiencia, la ex primera dama Eliane Karp
protagonizó un incidente y se mostró muy alterada. Se tiró al piso y
lanzó gritos contra el tribunal, siendo retirada por personal de
seguridad.
[NOTA ORIGINAL]
El juez Thomas S. Hixson, de la Corte Federal de San Francisco, decide hoy jueves 12 de septiembre si acepta el pedido de la defensa de Alejandro Toledo para salir en libertad bajo fianza, y enfrentar el proceso de extradición excarcelado.
El pasado 28 de agosto, el magistrado reprogramó la audiencia para
esta fecha tras indicar que desacuerdos de interpretación sobre la
situación económica del expresidente tenían que ser resueltos.
Hixson también concedió tiempo a la fiscal Elise LaPunzina para presentar alternativas de reclusión para Toledo Manrique, cuya defensa propuso pagar un millón de dólares como fianza.
Según el pedido, dicha fianza se pagaría en efectivo y con
propiedades. Graham Archer, abogado del ex jefe de Estado, manifestó que
su defendido no representa peligro de fuga, asimismo, argumentó que no
tiene pasaporte vigente.
La audiencia se realiza desde las 10:00 a.m. hora de San Francisco
(mediodía en Perú). En caso de que el fallo no sea favorable para
Toledo, su defensa podría solicitar la revisión de su caso a la Novena
Corte de Apelaciones de los Estados Unidos.
El Caso Toledo y la extradición, por R. Douglas y R. Noriega
“Hasta ahora Estados Unidos ha cumplido plenamente con sus obligaciones previstas en el tratado”.
El Caso Toledo y la extradición, por R. Douglas y R. Noriega
Como consejeros del Dr. Alejandro Toledo en Washington D.C. en el asunto de la extradición, nos tomamos la libertad de ofrecer una conclusión: los oficiales de Estados Unidos han manejado correctamente el caso.
En el pasado hemos trabajado en el gobierno de Estados Unidos, pero aunque ya no lo representamos, sí tenemos experiencia en materia de extradición. Es un asunto serio, y el gobierno de EE.UU.
es un socio serio. La extradición es una herramienta diplomática con
elementos judiciales. En nuestro país, el Departamento de Justicia (DOJ,
por sus siglas en inglés) apoya al Departamento de Estado (DOS, por sus
siglas en inglés) en asuntos de extradición. El DOJ se encarga de los
trámites ante los tribunales federales dedicados a certificar que una
demanda extranjera de extradición cumpla con el tratado pertinente. En
ese proceso el acusado tiene voz y derecho de oponerse al DOJ hasta la
Corte Suprema de Estados Unidos.
Pero si llega
una demanda de detención o extradición que no cumple con el tratado
pertinente, el DOJ (tras consultar con el DOS) no la presenta a la
corte. Pero antes de tomar alguna decisión sobre qué hacer con una
demanda de extradición, Washington considera muchas variables,
judiciales y no judiciales, comenzando con el tratado mismo.
En
nuestro país, ningún tratado elimina el requisito constitucional de
“causa probable” antes de un arresto. Contar con evidencia confiable es
imprescindible para cualquier demanda de extradición recibida en EE.UU. Sin tales evidencias, no habrá extradición. En el tratado de extradición Perú-EE.UU.,
además, las consideraciones judiciales y políticas se intersectan. El
artículo IV establece la denegación de la extradición si el secretario
de Estado determina que la demanda extranjera se basa en motivos
políticos. En nuestra experiencia, muchas variables afectan la
determinación de si está presente o no un “motivo político”.
Por
ejemplo, una demanda de extradición producida con mucha prisa y sin
evidencia confiable podría encender las sospechas de una motivación
política. La percepción del gobierno estadounidense sobre la demanda
también podría estar influenciada por las señales de parcialidad
judicial en el Estado requirente, manipulación del proceso judicial, o
impedimentos a la apelación.
Cuando se ha negado a un acusado el
derecho a un debido proceso, como una imputación clara de cargos o la
oportunidad de ser oído, de igual manera, el Estado requerido podría
dudar de si el Estado requirente está actuando motivado por los fines
previstos por el tratado. Otra variable importante es la
interferencia de oficiales de alto rango del Estado requirente en los
procesos judiciales, o los actos de dichos oficiales que ejerzan presión
sobre los tribunales o prejuzguen la culpabilidad del acusado. También
es relevante la condición de un acusado como antiguo jefe de Estado,
porque a veces el ajuste de cuentas políticas viene disfrazado de la
búsqueda de justicia.
En casos graves, las autoridades del Estado
requerido podrían preguntarse si muchas irregularidades del Estado
requirente respecto de un acusado han afectado la situación
irreversiblemente. Cuando un Estado requirente interfiere con los
procesos judiciales, ordena la prisión sin juicio previo, ataca a la
familia del acusado, o acusa a una persona en varios procesos por los
mismos hechos, hay lugar para dudar de que el acusado pueda recibir un
juicio justo en el Estado requirente.
El artículo IV del tratado Perú-EE.UU. contempla la consideración de tales factores. Cuando el Senado de Estados Unidos da
su visto bueno a un tratado de extradición, las ramas ejecutiva y
judicial han de ejecutarlo con imparcialidad y buena fe. Los tratados
tienen fundamento en el Estado de derecho. Por eso, las irregularidades
judiciales y políticas en un Estado requirente podrían condenar al
fracaso la demanda de extradición mejor preparada en el Estado
requerido.
En vista de las circunstancias de los procesos judiciales y políticos en contra del Dr. Toledo en el Perú, creemos que, hasta ahora, Estados Unidos
ha cumplido plenamente con sus obligaciones previstas en el tratado. En
cuanto a los esfuerzos del gobierno en Lima, solo los puede calificar
el pueblo peruano.